Diseñando el camino de la agilidad empresarial

Carlos Peix

Muchas organizaciones están buscando la agilidad empresarial sin un camino claro. En este artículo encontrarás las claves para diseñarlo.

Diseñando el camino de la agilidad empresarial
Foto: Jason Goodman (Unsplash)

¿Qué es la Agilidad Empresarial?

Entendemos por agilidad empresarial como la capacidad organizacional de sentir y entender el contexto (clientes, mercado, financiero, social, entre otros) y adaptarse a él continuamente y en forma sostenible.

Agilidad empresarial y agilidad organizacional son nombres equivalentes en este caso, ya que las empresas son un tipo de organización.

Entonces, si la agilidad per-se no es el fin, ¿cuál es el fin?

Primer paso del diseño, el propósito empresarial

El porqué puede ser hallado fácilmente en las organizaciones que se ven desafiadas por el contexto y la necesidad de responder en forma más eficaz en un mercado cada vez más competitivo y exigente. En otras palabras, mirando hacia atrás o hacia los lados.

Las organizaciones llegan a su para qué mirando hacia adelante, buscando los desafíos en el futuro. 

En cualquier caso, no deberíamos comenzar un proceso de cambio en una organización sin un propósito. Es un punto de referencia fundamental para tomar decisiones objetivas sobre el cómo, el dónde y el cuándo de esos cambios y para evaluar los resultados de esas decisiones.

Continúa con la ejecución, el camino

¿Por dónde comenzar? ¿Qué inversión de tiempo y dinero requiere? ¿Cuándo comenzar?

O también...

¿Cómo lo haremos? ¿Tenemos las capacidades necesarias?

Son preguntas muy importantes para las/los agentes de cambio de grandes organizaciones. Las respuestas, sin embargo, varían para cada una y para cada momento, ya que el contexto siempre cambia y cambia también la conciencia y el aprendizaje de los agentes de cambio.

El criterio para responderlas es muy difícil de conseguir cuando las organizaciones están urgidas y no se dan el tiempo para entender y desarrollar una nueva conciencia.

Por otra parte, cuando hay un problema generalizado, aparecen en escena los marcos de trabajo (modelos, guías, soluciones todo en uno, etcétera), que responden las preguntas sin necesidad de planteos incómodos (hablaremos sobre incomodidad más abajo), sin necesidad de cambiar intrínsecamente.

Responder a estas preguntas con respuestas pre-diseñadas es el engaño más riesgoso, tanto para las organizaciones como para  agentes de cambio y para las personas que allí trabajan.

¿Cómo lo hacemos entonces?

Transitando el camino

La agilidad organizacional es un camino y, como todo camino, tiene interminables bifurcaciones en las que nos enfrentamos a dos opciones: una es desafiante, desconocida y la otra es aparentemente más segura, familiar, atractiva.

La primera necesidad para recorrer ese camino es un propósito (el porqué y el para qué) actualizado para la organización y para el momento actual. Incluso es normal que deba ser refinado y ajustado durante el camino, a medida que la organización aprende y se ajusta a esta nueva forma de trabajo.

No comience un proceso de cambio sin un acuerdo compartido con los actores clave de la organización del propósito de ese cambio.

El propósito es la guía con la que podemos, como agentes de cambio, medir la efectividad de las decisiones importantes, es decir, podemos aprender de ese camino.

Nos ayuda a fijar una estrella en el horizonte, y sacar del centro de la escena a los frameworks y herramientas para centrarnos en los objetivos organizacionales que perseguimos con la iniciativa de cambio.

Respecto del dónde, cuánto y cuándo, nuestra recomendación desde Kleer es recurrir a las disciplinas establecidas como la del diseño organizacional, la gestión del cambio, el análisis sistémico, los marcos de cultura organizacional, pensamiento Lean, entre otras.

Ninguna de estas disciplinas es específica de la agilidad, lo cual es una buena noticia ya que es muy probable que en su organización ya los conozcan (especialmente en organizaciones de 1000 personas o más). Solo es necesario ponerlos al servicio de un nuevo propósito y bajo una mirada diferente.

Prepárese para un período de incomodidad

La mayoría de las organizaciones que están ahora en proceso de cambio (y las que aún no comenzaron) necesitan cambiar la forma de ver el mundo del trabajo, de analizar los problemas y de pensar soluciones. Esa nueva forma es lo que llamamos pensamiento ágil y es el habilitador hacia la agilidad empresarial.

El liderazgo

La toma de decisiones, de igual forma, es parte del día a día de los equipos de trabajo. las decisiones centralizadas en líderes o en comités ya no son viables si la organización desea moverse hacia la agilidad. Simplemente no pueden permitirse largos tiempos de respuesta y decidir con información parcial.

Los equipos

Los equipos tienen el contexto de su trabajo. Para tomar decisiones deben sumar el contexto organizacional, el negocio, conocer a los clientes, etc. Es un desafío grande para estos equipos entender este contexto y tomar lo relevante para sus decisiones.

Hay numerosas disciplinas que estos equipos pueden utilizar para identificar la información relevante y generar experimentos para aprender continuamente y en períodos cortos de tiempo.

La organización también debe transformarse para optimizar el flujo de información hacia los equipos.

La organización

Ya no es posible diseñar un proceso de trabajo y ejecutarlo durante años. El ajuste de las formas de trabajo (procesos, estructuras, relaciones, entre otras), en cierta medida, deja de ser responsabilidad de áreas centralizadas y es parte del trabajo del día a día. Los líderes de las organizaciones serán diseñadores organizacionales.

Las áreas centrales deberían cambiar su rol al de consultoras del resto de la organización y, por otro lado, el liderazgo se convierte en el facilitador de los procesos de trabajo de los equipos, habilitando la colaboración.

Sin duda es un gran desafío para las organizaciones que las mueven fuera de la zona de confort.

Desconfíe de los caminos cómodos y conocidos que no desafían a las personas y los procesos de la organización.

Habilita la agilidad empresarial: conocimientos necesarios

La agilidad empresarial es un viaje, no un destino. Su significado y relevancia son únicos para cada empresa.

Como agentes de cambio es nuestra responsabilidad acompañar a esas organizaciones a tomar decisiones conscientes centradas en sus necesidades, capacidades y contexto.

En otras palabras, decidiendo que necesita la organización en lugar de implementar framework, modelos o recomendaciones (aunque hayan tenido buenos resultados en otra organización).

Por eso en Kleer hemos diseñado un programa de aprendizaje agnóstico a los frameworks y centrado en desarrollar capacidades para los agentes de cambio.

Los contenidos y espacios de reflexión te permitirán entender mejor cómo acompañar evoluciones organizacionales, cómo desarrollar la capacidad de agilidad empresarial. En otras palabras, aprender a recorrer el camino de la evolución hacia la agilidad empresarial.

Las claves para diseñar el camino de la agilidad empresarial

Resumiendo, algunos aspectos importantes a tener en cuenta:


  1. Comienza con un propósito compartido de la transformación hacia la agilidad empresarial
  2. El camino será contextual, de adaptación y convivencia con la incertidumbre
  3. Prepárese para un período de incomodidad, de experimentación y adaptación
  4. El liderazgo cambia de foco
  5. Los equipos asumen responsabilidades adicionales y dejan de trabajar en silos
  6. La organización adapta su estructura
  7. Habilita la agilidad empresarial capacitando a los agentes de cambio

Webinar Kleer: Agilidad empresarial en pocas palabras

Te compartimos un Webinar Kleer que hicimos sobre este tema.

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